La inteligencia no entiende de sexos

20100410180257-mujeres-que-dan-forma-a-la-ciencia-imagengaleria Detrás de cada hombre hay una gran mujer,

y eso es una verdad como una catedral de grande.

No obstante, y aunque es evidente que la mujer, aparte de tener que luchar más para tener que conseguir su puesto en la sociedad, en muchas ocasiones tiene que, además, luchar por sacar adelante a los suyos.

Con la excusa barata y arcaica de que los hombres tienen que trabajar, la mujer se las ve muy canutas para compaginar su vida personal y/o familiar y su vida laboral.

Para más INRI, las mujeres hemos estado, durante mucho tiempo, a la sombra de nuestros compañeros varones en el mundo laboral, ganando hasta un 25% menos por llevar a cabo las mismas tareas.

En literatura, numerosas escritoras tenían que firmar con un pseudónimo masculino porque en sus épocas no estaba bien visto en la sociedad que una mujer realizase una tarea intelectual.

En el caso de la ciencia, pocas mujeres científicas son conocidas por la gente de a pie aparte de Marie Curie. No obstante, si a alguien se le preguntase quién es Maria Salomea Sklodowska (el nombre de soltera de Marie Curie), nadie sabría responder.

¿Sabíais que detrás de la bomba atómica estaba el cerebro de una mujer?

Para empezar, para aquellos que no lo sepáis, el Proyecto Manhattan era un proyecto científico llevado a cabo por EEUU, Reino Unido y Canadá durante la 2ª Guerra Mundial con el objetivo de desarrollar la bomba atómica, claro está, antes de que Alemania lo lograse.images (13)

Lise Meitner, física austriaca de origen judío nacida en Viena en 1878, se marchó al país vecino, Alemania, en 1907, para trabajar con el químico Otto Hahn, con quien colaboraría durante 30 años.

Llegó el nazismo y se tuvo que exiliar a Suecia, donde, a pesar de poder continuar con su trabajo, no logró obtener el apoyo deseado por culpa de los prejuicios que en aquel entonces había contra las mujeres en el sector de la ciencia.

Se seguía reuniendo con Hahn de manera clandestina en Dinamarca, país que, si recordáis en el artículo sobre Tommy Sneum, que publicamos anteriormente en Purple Words, también llegó a estar muy influenciado por los nazis.

Sus experimentos sobre la fisión nuclear se realizaron en el laboratorio que Hahn tenía en Berlín, y fueron publicados en 1939.

Estas investigaciones dieron lugar al Proyecto Manhattan, en el que trabajaba un científico danés, que por cierto ayudó a que la comunidad judía danesa lograse huir a Suecia, y lo logró en parte por las presiones de EEUU a las autoridades suecas. ¿Por compasión? NO, por interés.

Cinco años más tarde, Hahn ganó el Premio Nobel por estos descubrimientos, pero Meitner quedó en el anonimato porque no se la mencionaba, y no fue hasta 1966 cuando Meitner logró cierto reconocimiento al recibir, junto a Hahn y a Strassman, el Premio Enrico Ferni con el mismo descubrimiento.Lise-Meitner-Quotes-3

En España…

En casa tampoco es que la situación esté mucho mejor, pues si de por si el ámbito científico está duramente castigado por la falta de inversión en I+D+i, el papel de las mujeres científicas está ya a la altura del betún.

Si por ejemplo buscamos la lista de ganadores del Premio Príncipe de Asturias (hoy Premio Princesa de Asturias), vemos que desde 1981, en investigación científica y técnica sólo hay 3 mujeres que han ganado este premio: Jane Goodall, en 2003, por su aportación sobre la comprensión de las raíces del comportamiento y de la cultura humanos, y las investigadoras Emmanuelle Charpentier y Jennifer Doudna en 2015, por haber desarrollado una técnica “low-cost” para reescribir el genoma y corregir genes defectuosos con gran precisión.

Increíble pero cierto.

Y si os tachan de feministas, al siguiente que os diga que el papel de la mujer es quedarse en casa con los niños, preguntadle cómo acabaría él con los problemas económicos de una familia. Definitivamente, nadie como una MUJER mayor para responder a eso.

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